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Una tarde en Castalia

 

Es día de partido en Castellón, y Castalia se prepara para vivir otra tarde de emoción, pasión y sentimiento que navegan por la ciudad del norte de la Comunidad Valenciana.

En casa del aficionado, ya no se puede hablar de otra cosa, la actualidad manda y juega su equipo, quita las chinchetas de la pared, las cuales sujetan en lo alto de su cuarto la bufanda albinegra y se la enfunda, hace calor y la temperatura es agradable, pero sin ese complemento no podría dar aliento a los suyos y se sentiría desnudo ante el estadio con más asistencia de la segunda división B.

A la hora de la comida, ha cogido el móvil y mensajeado con su grupo de amigos, el cual la foto de perfil es la del ascenso a segunda division B, para acordar la hora y el sitio de la quedada para caminar hacía los alrededores del estadio y combinar así, el Castellón y la amistad.

Images 2 Foto extraída de Eibarsestaox.com

En la comida no se habla de otra cosa, la clasificación esta apretada y los puestos de playoff de ascenso cada vez más caros, el niño nervioso comenta con fervor: Hoy necesitamos ganar si o si. Le miran asombrados porque no entienden la pasión de un niño por un espectáculo al que son ajenos, pero le arropan y el padre le despliega el pase que saca de su cartera, un regalo de cumpleaños que nunca olvidará.

Come deprisa, el partido es a las cinco y ha quedado para empezar a vivir el ambiente que se respira siempre que juega el equipo de su corazón, nadie lo entiende, pero sabe que es una locura que solo maneja él mismo, así que coge la puerta, la cierra y desfila en dirección al Nou Roca, donde le esperan.

Las horas previas al choque, se puede palpar el sentir de los aficionados en los aledaños del estadio alentados para el partido que se disputará a continuación, no quieren hablar de derrota, el pesimismo se deja en casa, porque juega el Castellón y solo se puede hablar de victoria.

Dj55jnuwsaakasmTwitter Juan Francisco Roca. Gente esperando para entra al Castalia.

Las conversaciones se suceden una tras otras de pie, con una cerveza en la mano o sentados en una mesa por los más tempranos. Unos hablan de los nuevos fichajes; de la increíble racha de Ortuño; la seguridad de A.Campos en portería y así se suceden los nombres como el capitán Cubillas o el de su entrenador, que se ha convertido en el buque insignia del club, Oscar Cano.

Veinte minutos para el partido, la gente hace cola para entrar al estadio y el niño la hace con ellos, espera impaciente mientras sujeta con fuerza el pase que le permite el acceso al estadio, dice que no esta nervioso, que es un partido más, pero para un joven aficionado, nunca es un partido más, ha ganado el líder, tienen que ganar y lo dará todo por alentar a su equipo.

Consigue entrar al estadio y se sienta en su localidad, flanqueado por otros aficionados al Castellón empieza a comentar que hoy hay que ganar, que ha ganado este y empatado aquel. Y mientras se queda absorto mirando el lleno del estadio el colegiado pita el inicio del encuentro.

Images 2 Bisontescastellon.com

Las ocasiones se suceden, las imprecisiones aparecen y esta tarde el árbitro no está muy acertado pero el niño a cada jugada de su equipo ondea la bufanda y se desgañita animando, de vez en cuando mira a la grada visitante y piensa que cuanto tienen que querer a su club para hacerse tantos kilómetros y vuelve al partido, ha habido una jugada polémica y grita enfurecido, no estaba atento pero el amor hace que defienda al Castellón por encima del bien y del mal.

Minuto 34 de partido, empate en el luminoso cuando el equipo contrario trenza una jugada en mediocampo, cambia a banda derecha hacia el 21, este dirige el centro hacia el 9 que recibe un empujón y el juez del partido señala el punto de penalti. Nuestro protagonista sabedor de que ha sido falta se frustra, se levanta del asiento y empieza a agitar las manos, pero no puede hacer nada más que desear que no sea gol pero así es, un gran disparo con pierna izquierda hacía la base del poste en el que Campos no puede hacer nada, entonces aprieta los labios y empieza a mirar el marcador y ve que quedan 11 minutos para el final de la primera parte, confía, sabe que remontaran.

Se acaba la primera parte, el niño se lamenta de esa jugada que hace que su equipo vaya por detrás en el marcador, comenta con sus amigos y con los aficionados que tienen delante lo desafortunado que ha estado su equipo, que si este debería de haber hecho esto que si el entrenador debería haber hecho algún cambio pero como siempre los hará tarde y empiezan a calcular y ver la clasificación, es momento de un break.

Images 3 ffcv.es

Empiezan los segundos cuarenta y cinco minutos y el niño vuelve a alzar la cabeza hacia el terreno de juego, no es momento para mensajearse con esa chica, es hora de animar a su equipo. Cada acción polémica se levanta con rabia, pasan los minutos y siguen por detrás.

Pero la magia sucede cuando más lo deseas y en dos jugadas aisladas el Castellón se pone por delante en el marcador con goles de Ortuño y Cubillas. Nuestro aficionado grita con cada gol, agita la bufanda que a punto esta de caérsele de la fuerza con la cual la ha ondeado, y se escucha el nombre de los jugadores del estadio de los cerca de 15000 aficionados que hoy han abarrotado castalia.

Nadie se ha ido del estadio cuando el arbitro pita el final del partido y la gente, y con ellos, nuestro joven albinegro, empiezan a aplaudir y a corear cada uno de los nombres del equipo, empiezan a cantar el himno y se sienten eufóricos, sabían que esta tarde era una de esas en las que se consiguen los objetivos, desean volver a vivir tardes de ensueño, viajar al bernabeu, camp nou, etc...y revivir lo que los mas ancianos del lugar recuerdan con nostalgia.

Whatsapp image 2020 02 26 at 11 13 17 Imagen correspondiente al último encuentro del CD Castellón.

Ya en casa no puede dejar de hablar con sus padres del partido, ha sido emocionante- comenta exultante-, en la cena no se habla de otra cosa, contagia el espíritu con el que cuenta la machada que hoy ha protagonizado su equipo y se va a la cama sin ganas de dormir y sueña con visitar los estadios más gloriosos de este país y piensa que la afición se lo merece, que la historia les debe una, porque son y serán siempre el CD Castellón.

Un conjunto que en la historia más reciente vivió la etapa más negra de su historia con descenso administrativo incluido y que a día de hoy se siente más fuerte que nunca para volver de donde nunca debieron salir, y es que una afición como la albinegra, no se merece más que vivir tardes de gloria en Castalia.

Ciberche foto extraída de Ciberche. Partido correspondiente al CD Castellón - València de la temporada 1990-1991 en Castalia. El 15 de septiembre de 1990 el resultado sería de 1-0 a favor del conjunto ché y el partido de la imagen que se disputó en tierras castellonenses, un 10 de febrero de 1991, también sería adverso para el CD Castellón, esta vez cayeron 0-2 . Esa liga acabaría descendiendo a segunda divisíón siendo penúltimo en la tabla con un bagaje de 8 victorias y 12 empates, sumando así 36 puntos.

 

 

 

 

 

II Ultrafondo de Loriguilla

.El caso, es que gracias a mi indudable constancia en todos los ámbitos de mi vida, vuelvo a abrir un blog, y además, escribir en él, unos dos años después de mi "exitosa" vida en Vavel, donde pasé unos dos buenos años, donde conocí a una persona que cambió mi vida, narrando con mi incansable tesón y compatibilizando dos millones de tareas la vida de un pequeño equipo catalán situado en el extremo de la península y que dejé cuando a mi compañero de andanzas y locuras, lo fichó tal equipo para que fuera su jefe de prensa, y como es normal, acabé solo en un barco que ya de por sí naufragaba con dos tripulantes y que con uno la tarea de llegar a buen puerto -o por lo menos llegar a un puerto- se hizo insostenible y acabé lanzándome al agua, tal David Meca.

Habiendo cumplido la misión de acabar esa temporada, donde el Llagostera acabó por descender, volví a la carga con el Valencia Mestalla, pero poco tiempo duró esta aventura, dejé el lienzo y bastantes cuadros sin pintar para embarcarme en otro proyecto personal, por otra parte, el más difícil de todos: Convivir con alguien

Después de haber dejado el mundo de la escritura de los suburbios (internet), me sentí ilusionado con mi nuevo proyecto de vida, pero como no, y parece un sino en mi existencia, volvieron a cantar las sirenas. Cual Ulises, cuando iba por buen camino, acabé seducido por el canto de la "ondina" y acabé en una isla, incomunicado de todo mundo que no fuese trabajo -ni deporte, ya que estaba lesionado por aquel entonces-, por un año, y también, cual Ulises conseguí liberarme de ese canto.

Esto lo cuento a modo de introducción y de terapia, ¿Porque no?, para entender porque vuelvo por aquí tanto tiempo después, cuando estas cosas no me disgustan en absoluto.

Yo he venido aquí para hablar de mi libro

No de mi libro exactamente, pero si voy a hacer referencia al titulo que nos atañe en este "Post", que no es otro que mi primera experiencia en un Ultrafondo.

Para realizar este tipo de pruebas, primero, por encima de todo, hay que estar absorbido por el mundo del running, básicamente, porque solo los que están en este mundillo, entienden que es no parar de hacer kilómetros y es que una persona ajena a este mundo le puede parecer una locura y realmente lo es, por supuesto. Segundo, estar un poco loco -o bastante-, si estas cuerdo, nunca te llegas a plantear hacer más de una maratón y todo esto si te llegas a plantear hacerla.

Al salir de la lesión, ya me propuse muchas cosas y una de ellas era finalizar el siguiente año con una maratón hecha, y que esa distancia fuera en mi ciudad y quitarme la espina que llevaba clavada hacía dos años, con el "Maratón Valencia" fallido por culpa de la lesión. Dicho y hecho, empecé a entrenar, combiné gimnasio con sumar distancia y poco a poco llegar al objetivo, pero como ya he puesto arriba, mi vida no es tan espléndida y lo de "poco a poco" se esfumó cual humo de una hoguera, al tiempo que descolgué el teléfono y me hablaron sobre la posibilidad de ir al "II Ultrafondo Loriguilla" y esta vez, tuve que pensármelo, era un reto exigente y al cual nunca me había enfrentado antes, ni aproximado siquiera, pero estando en un buen momento de forma, mi respuesta no podía ser distinta a un sí.

Dia de la prueba

¿Quién se levanta un domingo a las seis de la mañana para correr seis horas?, pues habéis acertado la respuesta. Fue una semana exigente en cuanto a trabajo se refiere y pensar en lo que se me venia encima, me hacía pensar muchas cosas, una de ellas fue: "Has perdido la cabeza, colega".

Cuando salí del coche, mi cabeza rondaba en como iba a reaccionar el cuerpo según fueran pasando las horas, y ya en la salida-meta, viendo a los demás corredores es cuando pensé que estaba muy fuera de lugar en ese instante y que el "No" debería haber sido la palabra correcta y nunca me hubiera equivocado tanto.

Tomada la salida, y escuchado a otro compañero de andanzas sus consejos y su experiencia, en el principio de esta "locura" me hice una planificación en la cabeza, hacer 60K, es decir, un ritmo de 6 min/k. Y lo cumplí pero en los primeros 5 primeros, enseguida, bajé a 5:30 min/k y del kilómetro 15 al 22 los hice por debajo de 5, incluso, dos meses después, mi récord lo tengo aquí,4:04 - lo he intentado bajar en entrenes pero siempre me quedo en un frustrante 4:14-.

A partir de la media maratón. me fui poniendo pequeños objetivos para mentalmente aguantar: llegar a los 30, 42, 55 y 60. En una prueba así, veo fundamental trabajar con pequeños objetivos y es que gota a gota va haciendo erosión. De camino a mi segundo objetivo, me encontré revitalizado, viendo que el gran paso de cumplir con una maratón estaba a punto de fructificar y fue vital para mantenerme a flote el resto de la prueba. A partir de este escalón debo reconocer que sufrí hasta el final, aún me quedaban dos horas y diez minutos por delante, aunque mi principal objetivo estaba cumplido.

El siguiente escalón, eran los 55 y tuve que sudar para ello, pero sobretodo, comer y no dejar que el músculo se desgastase en demasía y no hubiera ningún susto ni sobresalto. Mi cuerpo reaccionaba bien, mi cabeza estaba mentalmente fuerte para seguir, y el abandono ya no era una opción después de tantos kilómetros y tiempo luchando contra mis demonios, y conmigo mismo -mi mayor enemigo-.

Y aquí lo fantástico que puede llegar a ser el cuerpo humano, después de seis horas corriendo y sobrepasar los 7 min/k, el cuerpo resucitó en el último kilómetro "volando" a 5:30 min/k y reviviendo después de la hora crítica que pasé y que por azar logré resistir los envites del abandono y terminar así, mi primer ultrafondo.

En resumen

Hacer pruebas de este tipo son una locura y mentalmente tienes que estar muy fuerte para acabarlas, porque si solo dependemos de nuestro físico se hace imposible, y de verdad, gané en todos los sentidos: Me demostré a mí mismo que si, podía hacer una maratón, de hecho hice unos 18 más de regalo, y no solo eso, si no que, tuve la oportunidad de conocer a atletas y personas que abanderan los valores del deporte y que la humildad son su principal arma, por último descubrí este submundo del atletismo al que muchos no se atreven a asomar la cabeza, pero cuando lo haces, difícilmente vuelves a esconderla